Introducción S. 1 Elipsis

Elipsis:

A  lo largo del recorrido que haremos por el idioma inglés en nuestra página, vas a encontrar las herramientas adecuadas para comenzar o mejorar tu aprendizaje de este apasionante idioma que, hoy en día, es la llave para muchos ámbitos de tu vida: desde poder disfrutar de películas, libros y videojuegos en su idioma original, hasta una enorme cantidad de salidas profesionales que sólo son accesibles para los angloparlantes. Además, el bilingüismo te ayudará a desarrollar estrategias neurolingüísticas que, si bien están ahí desde nuestro nacimiento, deben trabajarse. Y justo para eso estamos nosotros: para ayudarte a alcanzar tu nivel deseado de inglés.

 

¿Qué método utilizaremos?

En Verbalizado.com sabemos que el aprendizaje de un idioma nuevo, y más si es uno tan diferente como el inglés, no es tarea sencilla. Pero que esto no te desanime. Realmente, es tan complicado como el método de enseñanza quiera serlo; en nuestro caso, te proponemos un sistema basado en conceptos de gramática, que al fin y al cabo es la espina dorsal de todo idioma, acompañados de una gran cantidad de frases, expresiones básicas y palabras de uso común en inglés, las cuales siempre encontrarás traducidas para que vayas familiarizándote con ellas. Todos estos ejemplos tendrán, además, una característica en común llamada “elipsis”, herramienta destinada sobre todo a prevenir ese miedo que todos tenemos a la hora de aprender un nuevo idioma: que nos falten las palabras.

 

Pero, un momento… , ¿qué es la elipsis?

La elipsis es una de las características más básicas del lenguaje humano, y también, posiblemente, la que obedece a razones más profundas. Está vinculada a la comunicación no verbal, la cual se basa en símbolos y situaciones; por ejemplo, cuando un auto nos cede el paso para cruzar la calle, le mostramos el envés de la mano en signo de agradecimiento, mensaje que sólo puede ser comprendido si ambos elementos de la comunicación, el emisor y el receptor, entienden el gesto.
 
Algo parecido al ejemplo anterior ocurre con la comunicación puramente verbal; a menudo, el ser humano no emite frases completas, esto es, basadas en el esquema latino SVO (sujeto + verbo + objeto), sino que omite ciertas partes de éstas, ya que se da por sobreentendido que, gracias a su conocimiento del idioma, el receptor va a comprender el mensaje, aunque éste no se halle completo. Siguiendo la guía que continuaremos a lo largo de nuestro método, veamos un ejemplo práctico:

 

“Lo bueno, si breve, dos veces bueno”

(Baltasar Gracián)

 

Salta a la vista en esta frase que su estructura sintáctica no está completa: para empezar, está compuesta de tres fragmentos que no tienen sentido por sí mismos, y sólo podemos comprender hasta que los unimos. Pero, sobre todo, esta frase carece del núcleo medular de cualquier oración: el verbo. Es más, desde el punto de vista lingüístico, esta oración es puramente agramatical. Y, sin embargo, la entendemos perfectamente. ¿Por qué?

 

Como dice el dicho popular, “ante la duda, pregúntale siempre a tu cerebro”. Nuestro córtex cerebral, si es conocedor del lenguaje en el que está expresada la frase, suple las carencias verbales que ésta tiene, para lograr así una comprensión de su contenido; entonces, cuando a través del nervio auditivo, llega a nuestro cerebro “lo bueno, si breve, dos veces bueno”, el córtex cerebral reinterpreta la frase y suple sus carencias sintácticas, de manera que lo que el cerebro comprende es “lo [que es] bueno, si [es] breve, [es] dos veces bueno”, Captando de esta manera el mensaje completo que en su inmortal frase nos quería transmitir Baltasar Gracián.

 

Pero, ¿cómo puede ayudarme la elipsis a mejorar mi comprensión del inglés?

 

Ya hemos visto cómo el cerebro humano suple las carencias en las estructuras sintácticas; sin embargo, para ello es condición imprescindible que conozcamos el idioma donde se están produciendo estas elipsis. Por ello mismo, nuestro método te introduce, como antes mencionábamos, en las frases y expresiones más usuales del inglés, para que puedas asimilar estas estructuras. Una vez que tu mente se va acostumbrando a la sonoridad y gramática del inglés, no tendrás ningún problema para comprender cualquier ejercicio basado en la elipsis, eliminando entonces el persistente problema de “quedarnos sin palabras” y convirtiéndonos, poco a poco, en angloparlantes, que es de lo que se trata, ¿no?